La soledad según J. M. Coetzee

J.M. Coetzee, libros, literatura

La soledad supone una renuncia voluntaria por parte de aquel individuo que simplemente ha optado por simplificar su vida.

La literatura alberga en sí misma esa extraña cualidad de suscitar en el hombre la duda, la curiosidad y en ocasiones instiga a la razón y al pensamiento a querer saber más. En este sentido, los libros a través de sus autores, nos llevan a preguntarnos más allá de nuestro día a día. De lo anterior surge una cuestión de carácter fundamental que si bien puede adquirir un tono filosófico o, incluso metafísico, es más bien el enfoque literario el que pretende abordarse aquí. El asunto a tratar es sugerido por el escritor sudafricano y Premio Nobel de literatura John Maxwell Coetzee, quien en su novela titulada: El hombre lento (Mondadori. 2005), Nos hace preguntarnos si es la soledad algo positivo o negativo en la vida de un Hombre.

Podríamos exponer que la soledad más que un estado emocional o una condición social, supone una renuncia voluntaria por parte de aquel individuo que simplemente ha optado por simplificar de alguna forma su vida. Tal es el caso del protagonista en la novela de Coetzee, ciertamente Paul Rayment se presenta como un personaje solitario, pero su soledad no reside en la falta de compañía, sino más bien en una característica central de su ser, que se desvelara de forma progresiva con el desarrollo de la trama.

Siguiendo esta línea argumentativa, resulta necesario acotar que en la novela J.M Coetzee, alude constantemente a la condición humana. Para ilustrarla, el personaje principal pasa por dos estados que de forma indisociable traen como consecuencia una vida en la que el infortunio y la desdicha son lo único que se divisa en el horizonte. Estos dos estados o fases alternan entre la madurez de este personaje austero y solitario y un ser al que le falta una pierna. Entre estas dos fases, hay un tránsito narrativo -antes y ahora-, que se despliega hacia el futuro, el cual es cada vez más difuso. Este futuro adquiere algunos tonos de claridad sólo con la irrupción de dos mujeres; La enfermera contratada para procurarle los cuidados a Paul y otra mujer cuyo rasgo más distintivo parece ser la impredictibilidad y junto a esta una fuerte pulsión erótica. Como quiera que sea las dos mujeres, al igual que las dos fases por las que atraviesa el personaje, suponen un cambio sustancial en su relación con el tiempo y el espacio y su propia mente, alternando estados de euforia y exaltación ante la novedad que supone el control y la perspectiva de conquista de cualquiera de estas dos mujeres.

“…exaltación ante la novedad que supone el control y la perspectiva de conquista de cualquiera de estas dos mujeres.”

Paul Rayment, el viejo fotógrafo francés cuya vida se desarrolla de forma lineal, solitaria y fría, simplemente es un individuo que disfruta de la soledad, pero su aislamiento voluntario de la sociedad experimenta un cambio drástico con la la amputación de su pierna. Paul puede lidiar con la soledad, tal y como ha hecho durante más de 60 años. No es la inevitabilidad de la muerte la que le reconcome sino más bien la obligación -ahora impuesta por su incapacidad- de permanecer aislado. Esta visión propia le hará percibir el tiempo como si este transcurriese más lento. Es aquí cuando aparece el deseo sensual, la pulsión erótica, encaminada a aliviar no solo las penas temporales, sino también a dotar de sentido a largo plazo su vida. La importancia de los dos personajes femeninos, a los que se engancha es más que evidente como catalizadores de unas pasiones otrora perdidas .

Como se deduce, la soledad no es algo bueno o malo en sí mismo, es un tránsito inherente a la condición humana desprovisto de una connotación moral evidente o certera. Sin embargo, cuando se trata de aquella soledad que surge como una acto de a voluntad nos encontramos frente a una condición social en la que el individuo simplemente prefiere estar aislado, ya sea porque no siente empatía o simplemente porque ha desarrollado una visión nihilista de lo insulsa que es la naturaleza humana con la que no se identifica.

 

 

Suscríbete a la newsletter

Recibe las últimas novedades de Walskium Magazine en tu email.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *