“Homo Terminator” o la Nueva Extinción de Especies

sand cat, gato de arena

Todos conocemos la gran extinción de los dinosaurios, pero quizá no sepamos que el mayor episodio de extinción está ocurriendo ahora mismo, y el Homo sapiens es el responsable. La velocidad con la que estamos extinguiendo especies es mayor que nunca y no sólo ocurre en la Amazonia o en los bosques de Java, sino también en nuestro propio territorio.

A lo largo de la historia natural ha habido numerosos episodios de extinción de especies. Es por tanto algo inherente a la naturaleza de la historia evolutiva. Ya hemos hablado que desde el gran estallido de diversidad del Cámbrico se han sucedido numerosos episodios de extinción seguidos de episodios de diversificación de los linajes supervivientes.

Ya en la edad media, hacia el año 1400 d.C, el ser humano fue el responsable de la desaparición del que probablemente ha sido el mayor águila que ha poblado la Tierra, llegando a ser un 40% mayor en tamaño corporal que las águilas actuales: el Águila de Haast (Harpagornis moorei). Ocurrió en Nueva Zelanda, en donde los maoríes cazaron hasta la extinción a una especie de ave denominada moa, la cual era la principal fuente de alimentación del águila de Haast.

aguila de haast

Representación de un Águila de Haast en el aeropuerto de Wellington (Nueva Zelanda).

Un caso más reciente fue el del Baiji, o delfín chino de río (Lipotes vexillifer), que terminó por desaparecer en 1998 tras la construcción de la Represa de las tres Gargantas (China), que alteró de manera irrecuperable el hábitat de este delfín y con ello su extinción.

En el año 2011 se dio por desaparecido al famoso puma del este norteamericano, un felino que habitaba en 21 estados de EEUU, principalmente por el abuso de la caza furtiva y por las dificultades de reproducción en un hábitat montañoso y de difícil acceso para los cuidadores.

El solitario George, una Tortuga gigante de las Islas Galápagos de la especie Chelonoidis abingdonii falleció en 2012 a los 112 años de edad sin dejar descendencia a pesar de los infructuosos intentos de reproducción, lo que supuso el fin de su especie.

tortuga gigante de las galapagos, solitario george

El solitario George.

En Europa también tenemos casos. Un ejemplo que muy pocos conocen fue la extinción hacia el año 1600 del que fuera el padre de todas las razas de ganado vacuno actuales: El Uro (Bos primigenius primigenuis). A partir de esta especie primitiva, el hombre, por selección, ha dado lugar a todas las razas de vacas y toros que conocemos. Desapareció paulatinamente debido a la caza, al retroceso de los bosques que eran dedicados a la agricultura y a la domesticación por parte del hombre. El Uro era uno de los herbívoros más grandes de Europa con una altura entre 1,55 m y 1,80 m en los machos y algo menos para las hembras. Su peso oscilaba entre los 700 kg hasta un máximo de 1.500 kg, y era característica su temible cornamenta, donde cada cuerno podía llegar a medir 80 cm o más de largo y entre 10 y 20 cm de diámetro en la base.

uro

Comparativa entre un Uro y un hombre de aproximadamente 1,85 m. de altura. Impresionante.

Por último, ya en nuestro país, tenemos un caso de extinción en los pirineos. Se trata del Bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica). El Bucardo era una especie salvaje de cabra montesa que pobló durante siglos el Pirineo. Sin embargo, la caza y la presión del hombre produjeron su extinción. En 1999, murió el último macho, y la última hembra, llamada “Celia”, murió en enero de 2000, tras tener la mala suerte (contingencia) de caerle un árbol encima.

bucardo

El último Bucardo.

La ciencia está tratando de que estos animales vuelvan a pasear por la Tierra mediante el empleo de la genética y la ingeniería genética. Por ejemplo, en el caso del Uro, se han hecho algunos intentos de recuperación mediante cruces y selección de ganado doméstico. La raza más parecida que se ha conseguido es el Uro de Heck, un toro de aspecto robusto y grandes cuernos con cierta apariencia primitiva. No obstante, no llega a ser idéntico al primitivo Uro, teniendo esta nueva raza, por ejemplo, una altura considerablemente más baja.

uro de heck

Ejemplar macho de Uro de Heck.

En el caso del Bucardo se ha utilizado la ingeniería genética para intentar revivir a la especie. Antes de la muerte del último Bucardo (Celia), y ante su inminente extinción, un equipo de expertos extrajo células madre con las que se realizó un experimento de clonación. El cabrito clonado nació vivo y era genéticamente idéntico a la última bucarda pero falleció unos minutos más tarde por problemas respiratorios.

Existen otros casos de intentos de resucitar especies y de los que hablaremos en otro artículo.

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